Advertencia

"Las personas que intenten descubrir motivo en esta narración serán enjuiciadas; las personas que intenten hallarle moraleja, serán desterradas; las personas que intenten hallarle una trama, serán fusiladas. "
Mark Twain

domingo, 21 de noviembre de 2010

La idea

Lo más sensato es dejar de tildar, cambiar las qu- por k-, dejar espacio a lo libre, tomando esto como una metáfora, que bien definió la profesora de español como una comparación no explícita, aunque sí, y bien, yo soy del equipo del símil. O al menos a partir de mañana, no hagás hoy lo que podés hacer mañana, todo tiene cara y cruz y si se tira muchas, muchas veces es muy complicado que caiga de pie. Entonces mejor asomarse al mundo, salir de la coraza absurda que hace rato me hiciste y volver a ser Diego, ese tipo absurdo que fui una vez y que ya dejé de ser.

Todo esto es el efecto catarsis que hablaba Angelick el año pasado, encuentre una válvula de escape y vaya dejando por ahí las cosas. Si usted usa muchas veces al mismo personaje en tal juego, va a ser bueno y en el mundo de pixeles va a ser reconocido. Pero eso no existe, apenas me alcanza para una alegría de media tarde cuando no quiero terminar la tarea de contabilidad. El uno de mi teclado no sirve y eso me complica los símbolos de exclamación, que de todas formas no soy muy enfático en nada que escribo.

Debería tomar ahora mismo todos los despertadores de la casa y romperlos en varios/múltiples pedazos. Aunque eso no solucionaría nada, la forma es nuestra obsesión, abortos del siglo XX escupidos en una década de que me caigo o no me caigo y yo no entiendo lo que dicen estos numeritos, mirá, vení, podés explicarme por qué tengo la pantalla azul. El carajo con este momento absurdo, estos avatares esparcidos por servidores y sitios anónimos, la tercera cuenta de correo para hacer el segundo perfil falso en las redes sociales.

Mi papá me decía que cuando ellos eran chiquillos se iban todas las tardes a jugar ping pong a cuatro casas de la de él, en las tardes de verano y algo se les escapó de estar jugando en vez de estudiar. Eran tiempos sencillos, el tiempo se podía perder en un limitado número de actividades presenciales y el ritual de apareamiento era básico, hola, te hablo, estos son mis ojos y esta es mi boca entreabierta, cuando la abra un poco más va a ser para darte un beso, vale?

Ahora que vos y yo estamos tan lejos que no podemos encontrarnos, que yo sé que estás ahí y a veces me dan ganas de agarrar mi celular y mandarte un mensaje porque encontré un nuevo puesto de libros usados o porque llevo media hora esperándote en una banca del parque de San Isidro de Coronado o porque yo sé que ahí estás y vos también escuchaste el Hypnotic Brass Ensemble y sentiste la piel reventarse de ganas de salir gritando. A veces creo que se piensa mucho en estas cosas que realmente no van a tener una relevancia en mi vida.

Una amiga mia tenía un abuelo, o lo tiene, mi punto es que está el señor con sus cuarenta años y su crisis de preadolescente que muchos se afanan de superar (aunque mi criterio es que es absurdo afanarse de eso) pero está el viejillo, economista muy arrecho y con el pelo medio lleno de canas decide que cuelga la calcu y se mete a escultor. La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, y Pedro Navaja con un tiro en las tripas y rubencito cantando al fondo, que ahora le entra con los de la 13 y suena en todas.

Lo que me gusta es respirar hondo y pensar que estoy con un cigarro muy grande y muy feo, que me obliga a aspirar largo y fuerte y después cuento cuatro segundos, de algún lado lo oí y boto sin pena, cuatro segundos más y luego espero cuatro. Hoy lo hice sentado en la iglesia y a veces eso me llena más de paz que otras cosas. Lo que pasa es que tengo ahora una coraza, me la metiste vos y ella y en su momento, y me la dejé meter yo y ahora lo que quiero es dejarme ir, sentir los hijueputas trenes roncándome en la panza y planear una salida estúpida a algún lado.

Mi profesora de periodismo escrito nos contó varias historias de reporteros que creían que el medio los iba a censurar y se autocensuraban. Mi profesora de sociología me decía que cada día había que hacer una cosa contra lo establecido, solo por el asunto de romper con la monotonía. Un compañero me decía que es raro, lo que hoy lo hacemos vamos a hacer lo mismo dentro de siete días y uno asume que son días iguales, cuando cada día es maravillosamente nuevo.

Las primeras veces que bajaba en bus a la universidad, pensaba que la gente que viajaba había perdido la alegría, yo iba pensando muchas cosas buenas y malas, tontas y retontas y después me bajaba y seguía hacia mis clases. La gente iba aguevada porque deben tener una vida de mierda con un brete de mierda, pero tal vez algo se pueda hacer para aliviar las cosas. El mundo debería de ser mejor, creo que es posible.

Yo era antes un poco más soñador, más temerario, más idiota porque la verdad es que sí viene al caso. Lo que pasa es que ciertas inhibiciones ciertamente nos inhiben. Y al otro lado del charco, por ejemplo, hay una negra cantándole al caribe que va a buscarla. En el noreste de norteamérica hay una universidad que se me negó. Las cosas no son parte de un plan, es cuestión de uno decidir si pasan por nada o pasan por algo.

Creo que con eso ya perdí la idea.

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